Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Carne de membrillo















Dificultad media

Ingredientes par unas cuantas conservas
  • 1 kg de puré de membrillo con buen perfume y carnosos (una vez pelados y cocidos)
  • 850 gr de azúcar blanca
  • piel de limón y rama de canela
  • agua para cubrir

Elaboración
Se lavan muy bien los membrillos y se ponen enteros en una olla con una base de agua y tapan, dejamos durante 15 minutos a fuego bajo, retiramos y dejamos enfriar para poder perlarlos, aprovecharemos la piel y los corazones para hacer jalea, aquí solo vamos a usar la carne, vamos picando y echando en una olla con un poco de agua para que la cubra y echamos la piel de limón y la canela para perfumar, dejamos cocer durante 20 minutos hasta que la carne esté bien tierna, se escurre lo más posible y se pasa la pulpa por el batidor dejando una crema lo más fina posible. Ponemos una olla alta y ancha y echamos esta pulpa de membrillo y el azúcar se lo vamos incorporando poco a poco y moviendo continuamente hasta sus total integración, la olla será alta porque cuando empieza a hervir, saltan las gotas bien alto y es muy fácil quemarse y poner todo perdido, esto es casi inevitable, se dejará a fuego bajo moviendo de vez en cuando para que no se pegue durante 40 minutos, el tiempo va a depender bastante de la calidad del membrillo, el paso difícil radica aquí precisamente que es dar el punto de cocción, vemos que cambia un poco de color a más oscuro y el puré se va volviendo más denso, se puede coger un poco y tomar entre los dedos y cuando vemos que se despega con tensión será el momento exacto, no mucho más porque puede quedar dura en exceso ya que a medida que pasan los días se va endureciendo aunque al principio no lo esté. Se repartirá el contenido en cacharros que se puedan cerrar una vez fríos, pero que sea fácil partir porciones del contenido, o un simple bol si se va a usar en poco tiempo.
Esto es pillar el punto, cuando se hagan un par de veces ya se sabe  momento. Este preparado sirve para acompañar muchos platos tanto dulces como salados.
El membrillo en sí es bajo en calorías pero al prepararlo con azúcar subimos su índice, posee minerales pero en poca cantidad, lo más destacado es el aporte en fibra pero con taninos que lo hacen algo astringente.

No hay comentarios: