Hace unos días vino mi cuñado a visitar a la familia y dar vuelta por Granada. Eligió un hotel por estar más cerca del centro y las necesidades que lo habían traído. Particularmente hubiese preferido que se quedase en un lugar cercano a la zona de mi casa o en la propia casa. Entiendo perfectamente querer estar a su aire y su intimidad, yo soy igual.
Lo cierto es que nos hemos visto y compartido algunos momentos, menos de los que deberíamos o hubiesen sido acertados, aún así creo que todo ha sido, casi perfecto. El rollo es la época, donde todo empieza a ser rutinario incluso para los jubilados. Llegan las citas médicas pendientes y tardías, pareciendo coincidir todo al tiempo.
Espero que su estancia haya sido aceptable, más o menos lo esperado dentro de sus perspectivas. Lo peor las muchas horas de viaje que cansan. Varios días hemos tapeado, comido en diferentes sitios, unos mejor que otros. Lo justo, sin excesos.
Un día en casa intentando hacer comida fría, no muy pesada y variada.
- Rollitos de salmón al eneldo
- Salmorejo de remolacha y albahaca con crujiente de jamón
- Lomo en aceite Ensalada de pimientos dulces asados
- Papas aliñás estilo Sanlúcar
- Pastela andaluza de cerdo
- Migas alpujarreñas con chorizo, panceta y morcilla picante
- Ensalada otoñal
- Tomates cherry confitados con aguacate y pochado de cebolla
- Tortilla de patatas con cebolla caramelizada
- Bizcocho con crema de lima y cobertura de chocolates varios, frutos secos y cacao puro
- Café, té o infusión
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