Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

lunes, 28 de marzo de 2016

Kéfir de agua

El kéfir es una combinación de bacterias probióticas, levaduras, lípidos y proteínas. Sus gránulos son de aspecto blanquecino, gelatinoso y blando. Hay de varios tipos como de agua, leche o té. Cada uno tiene su propio proceso de fermentación. Hace mucho tiempo tuve el de leche con un sabor algo ácido semejante a un yogur natural. Ahora tengo el de agua que es más fácil de mantener y preparar. Tiene un sabor parecido a la sidra natural, algo más suave. Se prepara con agua mineral, o hervida, 1/2 limón, azúcar blanca o morena, 1 higo, 1 dátil, y alguna que otra fruta que nos dé un mejor sabor. Este producto no se compra en ningún comercio, normalmente se regalan unos gránulos listos para que sean tratados y preparados para tomar esa bebida diariamente. A mí me los proporcionó una compañera del hospital, Concha. Es un magnífico aliado gastrointestinal, ayuda a mantener la flora intestinal saludable, es antiinflamatorio, antibacteriano, tiene propiedades antibióticas, ideal para enfermedades de la piel, minerales y un largo etc. Aconsejo que indaguéis y os documentéis sobre este producto  y os decidáis a tomar diariamente esta bebida.  No pensemos que nos va a curar de ninguna enfermedad pero sí puede aliviar, en mucho, los síntomas, al menos no va a ser malo para el organismo, todo lo contrario.

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