Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

jueves, 11 de mayo de 2017

Esta boda es nuestra

Cuando he ido de invitada a bodas de familiares y amigos, sabía que debería ser un auténtico lío la organización. Sin contar lo que económicamente supone.
Vas a una boda, criticas esto o aquello porque siempre hay algo que no a todos nos parece bien, siempre piensas que se podría haber mejorado. Esto es algo que debe asumirse porque nunca todos pensamos igual. Te limitas a vestirte de forma adecuada, a tu gusto, pasarlo bien, dar buenos deseos para los novios, sin más pretensiones. Cuando te cansas te vas y allí se queda el tinglado para los protagonistas y familiares.
En esta ocasión, es completamente distinto. La boda es de mi hija, la pequeña, de locura. Y gracias a que hoy en día son los novios los que se encargan prácticamente de todo, dedican bastante tiempo a ello y nosotros ayudamos en todo cuanto se nos diga y requiera, pero no somos los organizadores.
Yo que soy algo agonías quiero ayudar y estar en todos los tinglados con el único propósito de echar una mano, no de mandar ni disponer.
Empecé a estar estresada de forma sibilina, por querer abarcar todo, hasta el más mínimo detalle. Nada ni nadie me obligaba a nada, pero soy así, y tomé ese derrotero. Una es como es y no hay solución.
Lo que realmente vengo a criticar, es el gasto que supone nombrar la palabra "boda". Tanto a la hora del lugar y banquete, son auténticos disparates lo que vale un cubierto por persona, sin nada extraordinario, los 100€ mínimo no hay quien los quite. Y empezamos con los, pues esto, pues lo otro, pues eso también, etc. y sumamos, sumamos y seguimos sumando.
Las flores, las chuches, las chorraditas en los baños, fotógrafos, cualquier cosa que digas te lo dan sin problema, previo añadido al total de la cuenta ¡es un disparate!
Si vamos al vestido de la novia... los zapatos, los adornos del pelo, los pendientes... y rematamos con maquillaje y peluquería. Si quieres un sencillo recogido vale X, pero si dices que el recogido es para una novia, la X se multiplica por 3 o 4, y el maquillaje exactamente igual. Además todo lleva una prueba que vale un dinero y el resultado final que vale otro. Es algo que no entenderé nunca, si eres una mera invitada, aun siendo el mismo peinado, vale una cosa y si utilizas la palabra "Novia", vale muchísimo más.
Esto de las bodas se ha convertido, o lo hemos convertido, en un auténtico despropósito porque Sí. Están dispuestos que así sea todos los organizadores de dicho evento. Y los novios lo asumen porque es lo que hay.
Por supuesto que cada cual se puede gastar en su boda lo que quiera o pueda, desde un mínimo al máximo despropósito imaginable. Aunque el término medio es caro, caro, caro.
En fin, ya no es como antiguamente que los padres de la novia eran los que apechugaban con todo. Ahora esto se comparte de forma más equitativa y equilibrada pero aun así es un extra con el que no contábamos en estos momentos.
Pero las cosas surgen y hay que disfrutarlas y vivirlas como cuando nos tocó a nosotros y lo hicimos con toda la felicidad del mundo. Así quiero que sea para mi hija, su novio, todos los familiares y participantes de la organización, los amigos y todos los que tengan el gusto de acompañarnos en ese día que será único y mágico para el recuerdo del gran día especial para esos novios.

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