Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

viernes, 27 de febrero de 2015

Alguien más que nos deja

El pasado día 20 me dieron la triste noticia que mi tía Encarna, hermana mayor de mi madre había muerto. Con 87 años, es la tercera hermana que fallece. Muy doloroso porque son tías con las que he tenido mucho contacto, mi infancia y juventud está estrechamente ligada a mi familia materna. Mi abuela a quien quería con locura, y mi abuelo al que disfruté muy poco pero lo recuerdo perfectamente y con cariño.
Mi tía Rafi, que siendo la más joven fue la primera en morir, mi tía Pepa a quien debo mucho porque era increíble para mí, mi padre una persona extraordinariamente buena, y ahora mi tía Encarna con quien tuve mucho contacto tras la muerte de mi padre y que ayudó a que mi madre siguiera adelante. Es triste que las primas se reúnan sólo en momentos como estos y no dispongamos de tiempo para hacerlo de vez en cuando y contarnos como va la vida. Ahora cada uno tiene su círculo y es más difícil todo.
Un beso muy fuerte y mi cariño más profundo para todos los que se van yendo, los que no están presentes pero sí lo estarán para siempre en mi corazón y mi recuerdo.
Un día triste donde los haya, ese mismo día enterraban a una compañera de trabajo y quise aprovechar mi estancia en el campo santo para ir a su funeral pero nadie me dijo que la incineraban por lo que llegué fuera de hora al estar esperando en la iglesia. Esta compañera, Paqui Madero, una chica muy buena que ha tenido mala suerte y se ha encontrado muy sola, con una serie de enfermedades y de problemas en los que no voy a entrar para no mosquearme con nadie ni despotricar del maldito sistema. Con 62 años ya pueden guardar su expediente médico y laboral en el sueño de los justos. Nunca va a cobrar su merecida jubilación. Creo que sus últimos años no han sido muy buenos y siento mucha pena por ella. He de decir que era algo pesada y remachona para contar y pedir las cosas, pero muy buena persona, buena donde las haya. Descansa en paz Paqui.

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