Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

martes, 30 de septiembre de 2014

Arroz con costillas y alcachofas















Dificultad: fácil

Ingredientes para 5 personas
  • 500 gr de arroz tipo bomba
  • 1/5 kg de costillas de cerdo
  • 6-8 alcachofas partidas en cuartos (podemos usar congeladas si no tenemos del tiempo)
  • un puñadito de hierbas aromáticas: romero, tomillo, perejil, orégano
  • una pizca de cúrcuma, pimienta negra molida, pimentón agridulce de la Vera y una uña de pimentón picante 
  • 3 dientes de ajo
  • ralladura de 4 tomates maduros 
  • unos cuantos guisantes
  • 1 litro de caldo de verdura
  • 1/2 vaso de aceite de oliva v.e.
  • 1/4 de vaso de vino blanco seco
  • sal y un pellizco de azúcar

Elaboración
En una amplia sartén o paellera echamos el aove (aceite) y colocamos las costillas que previamente habremos aderezado con sal, pimienta y toque de hierbas aromáticas. Se doran bien por todos lados y retiramos dejando apartadas.
Se añaden los ajos pelados y aplastados hasta que estén dorados y queden pochados un poco. Se agrega la ralladura de tomate salpicando con sal y azúcar (para quitar la acidez), y mantenemos unos 6 minutos. Echamos un toque de hierbas aromáticas y las especias. Volvemos a colocar las costillas, las alcachofas y guisantes dejando que se impregnen y mezclen  todos los ingredientes. Incorporamos el vino dejando un par de minutos que evapore el alcohol. Colocamos el arroz dando vueltas para que se integren al conjunto, al tiempo que el grano de arroz se dora e inmediatamente incorporamos el caldo bien caliente. Se mueve todo para que quede repartido por todo el recipiente, comprobamos que el punto de sal sea el correcto dejando que comience la ebullición a fuego vivo 2-3 minutos. Se reduce temperatura y mantenemos unos 15 minutos para que el caldo quede consumido y el grano en su punto, justo para apartar del fuego y dejar unos minutos tapado en reposo antes de servir.
Un arroz con poca complicación pero no por ello menos rico. Para quienes gustan de comer arroz más que otra cosa.

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