Quería hacer un recetario para mis hijos, que pudiesen ver y hacer las comidas que han conocido desde siempre, pero me animaron a hacerlo en un blog donde no solo ellos pudieran tener acceso. No cocino sólo porque hay que comer sino porque me gusta y disfruto haciéndolo. Quiero que mi cocina sea la más sana posible, basada en la dieta mediterránea. Siempre estoy abierta a cualquier innovación, propuesta o consejo. Además aprovecho este blog para hablar de otros temas del día a día.

lunes, 9 de abril de 2012

Potaje de vigilia















Dificultad media

Ingredientes para 5 personas
  • 500 gr de garbanzo lechoso puesto en remojo la víspera
  • 300 gr de espinacas  frescas, (un paquete)
  • 300 gr de bacalao desalado, (un paquete en trozos)
  • 2 cucharadas de almendras fritas, (un puñado)
  • una cucharadita de pimentón agridulce de la Vera
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hueso y punta de jamón (opcional)
  • 2 rebanadas finas de pan del día anterior
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2-3 huevos duros
  • 600 ml de agua aproximadamente
  • 2 tomates maduros
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria 
  • 1 pimiento verde
  • 1 cabeza de ajos, (asada un poco si es posible)

Elaboración
Ponemos el agua a calentar con los tomates, cebolla, puerro, zanahoria, pimiento y cabeza de ajos, el hueso y punta de jamón y cuando empieza a hervir dejamos durante 10 minutos y desgrasamos y quitamos la espuma que se haya podido formar, añadimos los garbanzos, el bacalao y las espinacas, cerramos la olla dejando a presión durante 30 minutos desde que salen las rayas de la válvula, o dejar un par de horas en olla normal, pasado el tiempo, se abre la tapa y dejamos reposar, mientras, ponemos en una sartén el aceite y los dos dientes de ajos pelados junto con las rebanadas de pan y doramos, se añade el pimentón dando unas vueltas y un par cucharadas del caldo de los garbanzos, se maja todo el conjunto dejando una pasta fina y se añade al guiso moviendo para que todo quede mezclado.
Otra opción es, en la misma sartén donde hacemos el preparado para majar, se echa el bacalao y las espinacas y el majado y se deja con un poco de caldo de los garbanzos para que se haga durante 10-12 minutos, añadiendo después a los garbanzos si no queremos que quede muy blando o picado. Finalmente troceamos los huevos duros y acompañamos el plato con unos trozos, bien enteros o picados. Este plato está mejor de un día para otro porque toma cuerpo y queda un caldo más trabado.
Por cierto que mi amiga Conchi del Restaurante la Leñera, me había guardado un plato para probar el que había hecho y se nos olvidó a ambas, como sí me dijo más o menos como lo hacía, he tomado cartas en el asunto y con bastante éxito porque a mi hijo y a mí nos ha gustado bastante, mi marido sólo lo ha probado porque no le gusta esa mezcla pero ha reconocido que el sabor es muy bueno.

P.D. Como bien me han dicho en un comentario, este plato no debería llevar jamón, dado que es de vigilia, aunque sólo lo he usado para dar algo de consistencia al caldo y no se come..

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si el potaje es de vigilia el hueso y la punta de jamón no se echa.

Loli Estévez dijo...

O.K., pero lo de vigilia es por dar el nombre al tìpico garbanzo con espinacas y bacalao que se come en estas fechas, yo no soy tan estricta en el tema de la vigilia, le añado consistencia al plato y como todo en la cocina, se puede poner o quitar no hay regla fija, sólo imaginación e innovación. Gracias por la reseña lo añadiré a la receta.